FACHADA VENTILADA

El sistema de fachada ventilada es cada vez más popular y es que hoy en día podemos ver una clara tendencia a la hora de construir y rehabilitar edificios, siempre buscando la mayor eficiencia energética.

A pesar de todas las ventajas que tiene este sistema, que veremos a continuación, son muchas las personas que desconocen todo lo que puede aportar a su edificio.

En fachadas Oliva estamos especializados en fachadas ventiladas, y nuestra larga experiencia en el sector a lo largo de los años nos ha permitido ganarnos un nombre en todo el norte de España.

Estaremos encantados de resolveros todas las dudas que tengáis acerca de este sistema tan eficiente.

Ventajas de la fachada ventilada

Variación de temperatura

Evita las grandes variaciones de temperatura, siendo muy útil en verano y en inverno.

Eficiencia energética

Gracias al sistema de fachada ventilada se reduce considerablemente las emisiones de CO2 a las atmosfera.

Ruido

Gracias a su revestimiento también lograremos un mejor confort frente al ruido, reduciendo el sonido exterior.

Variación de temperatura

No existen problemas con la dilatación del material, alargando la vida útil de estos.

Espacio

El aislamiento se hace por fuera del edificio, lo que permite mejorar la comodidad sin perder espacio.

Decoración

La fachada ventilada permite la colocación de diferentes materiales de revestimiento

¿Cómo funciona la fachada ventilada?

La principal función de la fachada ventilada es la de lograr una separación física entre el revestimiento de acabado y el muro interior.

A la fachada del edificio se fijan tanto unas ménsulas como el aislamiento escogido. Sujeto a dichas ménsulas nos encontramos con el acabado escogido, que hay infinidad de opciones. Es importante entender que entre dicho acabado y el aislamiento hemos generado una cámara de aire.

Gracias a la fachada ventilada lograremos una importante mejora energética, sobre todo en los meses extremos, invierno y verano.

Fachada ventilada en verano

La incidencia del solo durante los meses calurosos del año acaba calentando el revestimiento y provocando un incremento del calor dentro de la cámara que lo separa del aislamiento. Esto acaba provocando una variación de la densidad del aire que contiene respecto al exterior.

Gracias al sistema de fachada ventilada lo que lograremos es calentar el aire, logrando que este ascienda por la cámara, hasta ser expulsado por la zona superior, y entrando aire fresco.

Fachada ventilada en invierno

En invierno, gracias a la fachada ventilada lo que lograremos es el efecto contrario. El sol incide con menos fuerza y durante menos tiempo, lo que provoca que la temperatura exterior e interior de la cámara sean muy parejas.

En este caso no hay efecto chimenea, por lo que el calor se acumula en el interior de la cámara, conservando la temperatura del edificio. Esto acaba reduciendo el consumo de la calefacción, lo que supone un ahorro energético y económico.